Una crisis que seguro que has tenido ya alguna vez es la de ¿y yo que hago con mi vida?, y es una crisis difícil incluso cuando sabes lo que te gusta hacer, porque ¿y si lo que te gusta hacer no tiene salida?, Y por supuesto tus padres que te aman con todo su alma quieren que hagas algo con salida….. ¿Quién tiene razón? ¿Por dónde tiras?

Voy a intentar ayudarte a orientarte con este esquema de círculos:

Lo primero que deberías pensar es qué te gusta hacer a ti; es importante que estés dentro de este círculo porque te vas a pasar gran parte de tu vida trabajando. Si sigues el paradigma habitual de dedicar 40 horas a la semana al trabajo te vas a pasar más de la mitad de tu vida entre el sueño y el trabajo, por lo que más te vale que elijas algo que realmente te motive, porque van a ser muchísimas horas.

Yo por ejemplo soy profesor, y mi trabajo me motiva, está dentro de este círculo, por eso lo paso bien, cuando estoy preparando material para las clases o resolviendo problemas en la pizarra, pero imagínate que me hubiera situado fuera del círculo y me hubiera hecho mecánico de coches. Yo no sé de coches, ni me llaman la atención, ni me gustan, ni disfruto… Por lo que si yo fuera mecánico de coches y estuviera fuera del círculo sería un desgraciado.

Pero estar dentro del círculo tampoco es garantía de nada, porque ¿Y si lo que te gusta a ti es observar pájaros? ¿O hacer pajaritas de papel? Puede que pases hambre si a nadie le interesa demasiado lo que tú haces. Esto es muy común en las profesiones artísticas. Yo por ejemplo quería ser actor, porque cuando subía al escenario sentía absoluta felicidad, pero nunca me pude ganar la vida con ello, porque ignoré el segundo círculo

El segundo círculo es ¿Por qué van a estar dispuestos a pagarte?  El dinero es una manera de expresar la voluntad de la gente, y aunque puedes ser muy feliz fuera de este círculo nunca vas a tener un trabajo fuera de él. A mí me podía hacer tremendamente feliz subirme a un escenario, pero nadie estuvo nunca demasiado dispuesto a pagar mucho dinero por verme recitar a Shakespeare, por lo que me tuve que buscar otra manera de sobrevivir. Ten en cuenta también que como todos somos diferentes los círculos de cada uno son muy diferentes, la gente está más que dispuesta a pagar por ver a Javier Bardem en una pantalla de cine o a Cristiano Ronaldo pegar patadas a un balón, pero no a mí.

Así que deberíamos encontrar un trabajo que se encuentre en la intersección de lo que te hace feliz a ti y por lo que la gente estaría dispuesta a pagarte, este sería un buen trabajo, pero aún se puede afinar más, porque imagínate que estás en un buen trabajo dentro de la industria armamentística e indirectamente gracias a lo que tú haces hay gente que muere. No es que sea una situación ideal, por lo que tenemos que añadir dos círculos más que aporten pragmatismo sobre tus verdaderas capacidades y la voluntad de crear un futuro mejor para todos: ¿En qué soy realmente bueno? Y ¿qué es lo que el mundo necesita?  Porque hay que reconocer que no soy bueno en todo lo que me gusta hacer y que no todo por lo que me pagan es realmente lo que el mundo necesita.

Las diferentes intersecciones de estos círculos nos dan multiples posibilidades además del buen trabajo:

Si eres bueno en algo y el mundo lo necesita, pero no te hace feliz ni te van a pagar llamémoslo contribución. Está bien, y a veces hay que hacerlo, como ayudar a un amigo a hacer una mudanza, pero no vamos a pasarnos la vida haciéndolo.

Puedes estar haciendo lo que amas y lo que eres realmente bueno haciendo, pero que no es ni lo que el mundo necesita ni te pagan por ello. A esto se le llama pasión, para mí andar por el monte, para otros el deporte, echarse la siesta o ir al cine.

Si haces lo que amas y lo que el mundo necesita, estarás en misión, aunque no te paguen o incluso si no eres demasiado bueno haciéndolo. Por ejemplo podemos pensar en todos los voluntariados, ya sea irse a un orfanato a India o cuidar perros recogidos de la calle.

Si te pagan por hacer algo, y además eres bueno haciéndolo tienes una profesión.  Se puede tener una profesión muy lucrativa y que no por ello te haga feliz o sea buena para el mundo. Piensa en esa gente que deja su trabajo a los 40 porque no les llena, porque no les hace felices

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Por último si te pagan por hacer algo y el mundo lo necesita es una vocación, un ejemplo podría ser la enseñanza.

Vamos mejorando cada una de estas situaciones según intersectamos más círculos, por ejemplo si encontramos una profesión que nos hace felices estamos mejor que si no nos hace felices.

El punto óptimo es en el que los 4 círculos se cruzan. Esta área es a lo que los japoneses llaman Ikigai, que quiere decir “sentido de la vida”. Es encontrar algo que no solo te haga feliz, sino que además te paguen por ello, seas bueno haciéndolo y estés contribuyendo a que el mundo sea un lugar mejor en el futuro.

El Ikigai será diferente para cada uno, y no tiene por qué ser algo fácil de encontrar. Creo que este sistema es un mapa muy útil para enfocar nuestra vida profesional.

Y tú, ¿qué piensas de esta herramienta? ¿Te parece útil? ¿Has encontrado tu Ikigai? Estaré encantado de leer tus comentarios

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